19 octubre 2006

Capitulo 13

CRONICA – En la localidad de Morón, cinturón urbano interior, un hombre murió hoy al querer realizar una conexión ilegal a la red satelital DirecHV. El occiso, de unos 50 años, fabricó una antena parabólica en base a la tapa de una vieja olla y decodificadores fuera de uso. Al querer realizar la conexión, la defensa computarizada de la red detectó el acto de piratería y procedió a calcinar al occiso con un rayo de iones que partió del satélite de transmisiones. “Se lo buscó” declaró, satisfecha, la vocero de la compañía DirecHV.



Pedro fue llevado a la sala de interrogatorios por los guardias Patriotas de una forma bastante ruda, siendo arrojado sobre un taburete. Los guardias que lo trajeron desde la oficina del comandante Aguirre tomaron posición detrás de él, mientras Andrea se sentaba en un escritorio.
- Bueno, Pedro, ¿cuáles son tus actividades en el Ministerio?

- La fabricación y distribución de alimentos en la República.

- ¿En toda la República, o parte de ella?

- Mi área de responsabilidad va desde San Clemente hasta Villa Gesell.

- ¿Y la reeducación alimentaria forzosa? – inquirió Andrea.

- Eso no pertenece a mi área – respondió Pedro – pero en el sector de mi responsabilidad la gente come bien y sano.

- ¿Bien y sano? – replicó Andrea con una mueca – Tus Big Macs y tus papas fritas están llenas de grasas hidrogenadas, vacías de verdaderos nutrientes, y la carne no es tal, sino un sucedáneo a base de soja de descarte y aditivos genéticamente alterados para que parezcan carne.

- ¿Y cuál es el problema? La gente disfruta muchísimo de su comida. Sin ir más lejos, las ventas aumentaron un 10% con respecto al mes pasado – protestó Pedro.

- Realmente no pensarás que alimentar a la población a base de pollos fritos, hamburguesas, helados industriales y gaseosas es bueno para la salud, ¿no? – dijo Andrea, entrecerrando amenazadoramente los ojos.

Pedro se mantuvo en silencio.

- ¿Qué podes decirme del plan del Gobierno para reemplazar la leche de vaca por leche artificial que el Ministerio desarrolló con ingeniería genética? – prosiguió Andrea.

- Escuché rumores, pero no participé en nada de eso – respondió Pedro

- Sabrás entonces acerca del proyecto de erradicar el pan de trigo y sustituirlo por pan de cebada empobrecida.

- Esa idea la tuve yo, y me parece excelente, ya que nuestros amigos del Primer Mundo necesitan el trigo más que nosotros, lo mismo que el petróleo que contamina y es malo para nuestra salud.

- ¿En serio crees que entregar así nomás nuestro trigo y nuestro petróleo por chucherias es bueno para nosotros? – preguntó con tono de burla Andrea.

- Gracias a esa entrega, como vos la calificás, obtenemos las mejores cosas del Primer Mundo, y los países más poderosos nos tienen en su estima, así que no me parece una entrega, sino un intercambio comercial razonable entre naciones amigas.

- Perpetuando una esclavitud encubierta, al ser para esas naciones “amigas” sólo proveedores de materias primas y territorios sin explotar, gracias a la dinastía riojana y sus secuaces.

- Gracias a esa dinastía de prohombres, la República Deudora Argentina está cada vez más integrada al Primer Mundo, donde estoy seguro nos tienen en consideración.

- Veo que no entendés absolutamente nada. Vivís en una gigantesca nebulosa – dijo desalentada Andrea – pero ya vas a recapacitar. Ahora bien, la información que nos diste fue muy valiosa, tengo que reconocerlo y agradecértelo.

- Pero si no dije nada importante – se extrañó Pedro

- Acá, para ser francos, no dijiste demasiado, pero en el Tortoni fuiste sumamente elocuente. Hablaste hasta por los codos, como se decía antes.

- No entiendo nada. ¿Qué fue lo que te revelé?

- Nada más ni nada menos que los planes del Gobierno para la zona a la cual fuiste destinado, el número de tropas que iba a custodiar a los representantes, de cuáles Ministerios iban a venir dichos representantes y cuáles eran las tareas específicas de cada uno de ellos. Con esa data, pudimos trazar nuestros planes y preparar una trampa, y todo gracias a vos.

- No podés tener tanta memoria, si estuvimos hablando alrededor de cinco horas – musitó Pedro.

- Tengo memoria, pero como decís vos, no es tanta, por eso utilicé esto – dijo Andrea, mientras abría un cajón y sacaba la fabulosa esmeralda que había hipnotizado a Pedro, tal como lo estaba haciendo ahora.

- Perfectamente camuflada dentro de la esmeralda – prosiguió – hay una microcam, capaz de grabar audio y video durante 24 horas que registró todas y cada una de tus palabras, tus gestos y hasta tus signos vitales.

- Me siento un idiota. ¡Cómo caí! Pensé que podría haber algo entre nosotros, algo más que una tarde de charla y café – se lamentó Pedro.

- No lo tomes como algo personal – dijo Andrea con tono profesional – Fue necesario que nos encontráramos para saber todos los detalles del plan que el Gobierno tenía para esta zona. No sólo vos fuiste contactado, sino también otros representantes de los otros Ministerios, quienes en mayor o menor medida nos contaron lo que estaban por hacer. Con eso formamos un cuadro general de la situación.
“Ahora vas a ser llevado a una sala de rehabilitación, para que sepas la verdad de lo que sufre este pobre país a manos de gente como Juan Saúl III. Vas a quedar encerrado hasta que veas todo lo que hay para ver”.

Andrea hizo una seña a los guardias, quienes tomaron a Pedro de los brazos y lo sacaron de la sala de interrogatorios muy poco amablemente en dirección a la de rehabilitación donde fue arrojado y a continuación cerraron la puerta.

Cuando pudo incorporarse, Pedro pudo ver que se encontraba en una habitación con las paredes cubiertas de material de aislación de sonido, con una vieja holopantalla de plasma, un equipo de Ultra-HVD (Holographic Video Disc: Video Disco Holográfico) debajo de la holopantalla y una pequeña videoteca al lado del equipo. Un antiguo bar-robot Philips (de mas o menos 10 años de antigüedad, calculaba él) se encontraba en un rincón, con un sillón en el centro de la sala y la omnipresente fibra óptica de vigilancia e iluminación completaba el equipamiento.
Pedro se acerco al bar-robot y pidió una Coca-Cola y unas Nuggets. Para su sorpresa, el bar-robot se negó a darle lo solicitado. Él insistió, pero la máquina se empecinaba en no darle lo que quería. Al cabo de un rato, Pedro, agotado, pidió agua y pan, a lo cual el bar-robot accedió de inmediato, sirviéndole una jarra de agua cristalina y dos panecillos dorados, cuyo olor le recordó que tenía un hambre feroz. Tras devorar los panes y tomar el contenido íntegro de la jarra, se acercó a la videoteca, donde pudo encontrar tres HVDs, cuyas tapas decían lo siguiente:

Historia Social Argentina 2000-2050

Historia Económica Argentina 2000-2050

Historia Política Argentina 2000-2050

¿Por cuál empezar? Andrea fue muy clara al respecto: tenía que ver el contenido de los tres HVDs como un primer paso para ganarse el derecho a salir, por lo que no tenía muchas alternativas. Lo único que él podía decidir era con cuál comenzar.


- Empieza con la Social.

- No, con la Política.

- Se equivocan, con la Económica.

El comandante Carlos Alberto Aguirre, Andrea y otro oficial de apellido Morales cruzaban apuestas sobre cuál tópico era el que Pedro iba a elegir, mientras observaban por la fibra óptica de la sala la indecisión del prisionero.

- ¿Por qué decís que va a empezar por la Económica?, preguntó Aguirre.

- Porque él, si bien trabajaba en el Ministerio Mc Donald´s de la Alimentación, manejaba estadísticas, costos y beneficios, por lo que apuesto que va a empezar la Historia Económica – respondió Andrea.

- ¿No pensás que quizás sienta curiosidad por saber cómo era la sociedad argentina al comienzo del milenio? – le preguntó Morales a Andrea.

- Ese va a ser el segundo HVD que va a elegir, puesto que, según nuestros psiquiatras, tiene tendencia a socializar con las personas que lo rodean y a formar sólidas relaciones con ellas, ya sea laboral, ya sea de otra índole. Al menos Maribel, nuestra espía en el Ministerio, fue lo que nos informó, ya que se convirtió en la amante de Pedro.

- ¿Pasta de líder? – bufó Aguirre

- Su perfil personal, laboral y psicológico así lo indica – repuso Andrea.

- Se está tomando su tiempo para empezar – dijo Morales.

- Cualquiera que se enfrenta a la posibilidad concreta de que las convicciones que rigieron su vida hasta este momento son falsas, que las ideas que consideraba propias fueron inducidas; en resumen, que su vida hasta ahora fue hábilmente digitada por otros, hace dudar y mucho, y no por cobardía, por cierto – pontificó Andrea.

- Miren, ya eligió – susurró Aguirre.

Por el monitor de seguridad, los tres Patriotas pudieron comprobar que Pedro había elegido el HVD de la Historia Económica Argentina 2000-2050, lo introducía en la ranura del equipo de Ultra-HVD y se acomodaba en el sillón, con una jarra de agua y tres panes.

- Ahora sí, Pedro, sos nuestro – dijo Andrea.

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