24 octubre 2006

Primer Interludio

En un indeterminado lugar de la República Argentina, el Alto Mando de los Patriotas estaba reunido en sesión. Reunido no en el exacto término de asamblea física sino, gracias a los portentosos avances en la ciencia de las telecomunicaciones, en forma virtual. Si un observador ajeno fuera testigo de la escena, podría ver a tres hombres y dos mujeres sentados alrededor de una mesa, pero en realidad solo dos de los cinco estaban presentes físicamente. Los otros tres eran hologramas sumamente detallados, al punto de tener un vaso con agua frente a cada uno de ellos. El Líder Supremo de los Patriotas estaba hablando:

- La capitana García informó que llegó, junto con Pedro Díaz, a salvo a Valeria del Mar.

- Al menos esa fase del plan se llevó a cabo – comentó el comandante de la Región Noreste - ¿Y cómo sigue esto?

- A pesar de lo dicho por el Gobierno, estamos en condiciones de afirmar que el general Zabal murió en el combate de Saladillo – informó la comandante de la Región Sur y segunda al mando – junto con varios de sus mejores hombres.

- Entonces, a pesar de las tremendas pérdidas que sufrimos – comentó el comandante de la Región Noroeste – podemos considerar Saladillo como una victoria nuestra, ¿no?

- Preferiría no tener victorias como esas – rezongó la comandante de la Región Central – a nosotros también nos costó muchos buenos hombres y mujeres, sin contar un cuartel entero.

- Eso es verdad – terció el Líder Supremo – pero ahora hay que mirar hacia adelante. Debemos aprovechar al máximo los golpes de suerte que tenemos.

- ¿Como ser? – preguntó Región Noreste.

- Nuestros agentes en Baires nos informaron que hay un intento de golpe de Estado en marcha – informó Región Sur – Según los indicios, el golpe será lanzado el 2 de Junio, en consonancia con la visita de Roger Ratz a nuestro país.

- Pero ese es nuestro plan – objetó Región Central.

- Efectivamente – dijo el Líder Supremo – pero hay varios detalles a considerar. Sabemos por las continuas reuniones entre el general Zabal y el Secretario del Tesoro Valloca, y por otros informes, que son ellos los promotores del golpe con respaldo del FMI. A decir verdad, el viaje de Valloca a Nueva York tenía como objeto asegurarse ese apoyo.

- Ventajas de tener agentes muy bien instalados – comentó Región Noroeste.

- Tal cual – prosiguió el Líder Supremo, enarcando una ceja en su dirección – pero la muerte de Zabal dio al traste con esos planes. Sin embargo, la secretaria personal de Valloca nos dijo que el coronel Bondini, ayudante de campo de Zabal, mantuvo una reunión con Valloca el día 29, luego de anunciarle a Juan Saúl III la muerte del general. ¿Qué nos dice esto?

- Que la conspiración sigue, a pesar de todo – respondió rápidamente Región Noroeste.

- Así es – terció Región Sur – con los peligros que esto implica. Al faltar el brazo militar del golpe, no creemos que tenga éxito. No hay nadie con el carisma de Zabal para que lo sigan en el golpe. Si bien Bondini cuenta con muchas simpatías en las Brigadas Deudoras por su defensa de Olivos, no tiene la astucia y capacidad del general. El siguiente en la línea de mando después de Zabal es el general Bernardo Moscani, comandante del Segundo Cuerpo de las Brigadas Deudoras, casi tan ambicioso como el mismo Zabal, pero un poco más tosco para las intrigas.

- Sabemos que está muerto – dijo Región Noroeste – pero el Gobierno dice que está herido, ¿qué es lo que está planeando el Gobierno?

- Una primera respuesta es que están escondiendo la información hasta que Ratz abandone el país – contestó el Líder Supremo – pero tenemos otros datos, los cuales podemos calificar de escalofriantes. Sabemos que la doctora Garay cuenta con la tecnología para crear clones a una velocidad enorme, y que puede traspasar los conocimientos de clonado a clon. Además, tenemos conocimiento de que en los sótanos de la Casa Rosada se están destilando clones de funcionarios clave, y que, con la excusa de una resonancia nuclear cerebral, mes a mes se leen las mentes de esos funcionarios.

- Traducción, Juan Saúl III se prepara para reemplazar a funcionarios importantes, pero sospechados de conspiración, por clones de los mismos, pero totalmente adictos a él – dijo con voz cansada Región Noreste.

- Eso es lo que nuestra gente de ciencia dedujo – dijo el Líder Supremo – imagínense los peligros que ello implica: Juan Saúl III clonándose a sí mismo ad-infinitum conservando sus conocimientos, junto con funcionarios clave. Es la tiranía más absoluta que a alguien se le puede ocurrir. Ahora va a empezar con Zabal, gracias a que nosotros le dimos la excusa perfecta, matándolo. Próximamente, será Valloca, cuando encuentre una forma de librarse de él sin quedar implicado. Imaginemos a ese trío perpetuándose en el poder por medio de la ciencia clónica. ¿Qué será de nuestro pobre país?

Todos se quedaron en silencio, ponderando lo que el Líder Supremo acababa de decir. Como hombres y mujeres que dirigieron por décadas el movimiento Patriota, habituados a ver cosas increíbles y desagradables, llegaron a la misma conclusión.

- Tenemos que saber de qué forma van a dar el golpe de Estado – dijo Región Central – así podríamos coordinar nuestros movimientos con los de los golpistas.

- ¿Sugerís que ofrezcamos nuestros servicios a Valloca? – preguntó atónito Región Noreste.

- Por supuesto que no – respondió indignadamente Región Central – Lo que quiero decir es que podemos aprovechar la situación para ejecutar nuestro plan.

- Estoy de acuerdo – manifestó Región Noroeste.

- Es interesante notar la convergencia de los planes de los enemigos del Supremo Regidor – comentó Región Sur – Años de planificación para que ataquemos el mismo día.

- A eso me refería con aprovechar los golpes de suerte – dijo el Líder Supremo – En vez de que recaiga sobre nosotros el esfuerzo principal de capturar vivo a Juan Saúl III y transmitir a la Patria la cruda verdad de lo que hicieron con nosotros, vamos a dejar el trabajo sucio a los militares, mientras nosotros infiltramos el centro de control de los estudios Sofovich.

- ¿Se tomó en cuenta el hecho de que, con la presencia de Ratz, la seguridad va a estar incrementada? – preguntó Región Noroeste.

- Así es – respondió el Líder Supremo – es por eso que nuestros miembros ya están en posición. Sólo faltan los ejecutores de la transmisión.

- Es acá donde Andrea y Pedro hacen su aparición, ¿no? – preguntó Región Noreste.

- Efectivamente – respondió Región Sur – Los dos son lo suficientemente jóvenes y bien parecidos como para pasar como aspirantes a actores, fáciles de infiltrar en los estudios. Por supuesto, ya hemos cambiado los legajos personales de Pedro y de Andrea para no levantar sospechas.

- ¿Y cuándo capturamos a Juan Saúl III? – preguntó Región Central.

- Vamos a asignar gente para que siga a los golpistas, en caso de que tengan éxito por supuesto, para después ir a buscarlo nosotros. Eso, si no lo matan. – dijo el Líder Supremo – En caso de que fracasen, contamos en que la defensa de Juan Saúl III quede lo suficientemente debilitada para atacar y capturarlo.

- Esperemos que salga todo bien – manifestó Región Noreste.

- Esperemos que sí – finalizó el Líder Supremo.